Las fundas de almohada suelen confeccionarse con una variedad de materiales comunes utilizados en la ropa de cama. Uno de los más habituales es el tejido de 50/50, compuesto por una mezcla de 50% poliéster y 50% algodón.
Esta combinación ofrece durabilidad, resistencia al arrugado y es fácil de cuidar. Por otro lado, las fundas de almohada confeccionadas con 100% algodón son muy populares, presentando diferentes hilos que determinan su suavidad y calidad. Además, el satén es otro material empleado para estas fundas, ofreciendo una superficie lisa y brillante que aporta un toque de lujo y suavidad al descansar.
Estos distintos materiales nos ofrecen características muy diferentes que van desde resistencia y durabilidad hasta la suavidad y comodidad. Por lo tanto, la elección del material para la funda de almohada dependerá de las preferencias individuales, el confort que busquemos y las necesidades específicas de cada tipo de durmiente.